La nueva ola del ‘streaming’ independiente: ‘WATIF’ y ‘Livo’ reescriben el directo en España
Creadores ajenos a grandes corporaciones mediáticas que producen y difunden contenido en directo de gran calidad usando plataformas como YouTube. Es la nueva ola de streaming independiente en directo, una propuesta con un modelo organizativo y económico que facilita la experimentación de formatos y el establecimiento de una relación directa con la audiencia, especialmente la más joven.
* ELENA NEIRA
En el centro de la descentralización del mundo del streaming y la democratización del audiovisual contemporáneo se encuentran dos iniciativas españolas: WATIF, con el periodista Emilio Doménech al frente, y Livo, impulsado por Jordi Cruz, expresentador de Art Attack, dos ejemplos que ilustran el creciente interés de la distribución digital por la retransmisión en directo, poniendo en el punto de mira uno de los últimos bastiones de la televisión lineal.
El laboratorio latinoamericano
Para comprender un poco mejor el potencial del streaming independiente en España es importante tener en cuenta el recorrido que iniciativas de este tipo han tenido en Latinoamérica, en donde el fenómeno eclosionó hace más de dos años. Luzu TV, fundada por el streamer argentino Nico Occhiato, ilustra a la perfección cómo una plataforma nacida desde la cultura de internet puede competir de tú a tú con los medios tradicionales, seduciendo a una audiencia joven y participativa.
Sus programas, basados en formatos de entretenimiento, actualidad o humor, entre otros, superan regularmente las 100.000 visualizaciones en directo y millones de reproducciones bajo demanda. Gran parte de su éxito lo explica su autenticidad. En sus programas se habla el mismo lenguaje que habla la audiencia, sin el filtro corporativo que suele estar presente en los medios tradicionales.
Olga es otra iniciativa sumamente interesante. El canal, ideado por los hermanos Cella y Migue Granados, se lanzó con un objetivo claro: hablar de actualidad y entretener, pero sin olvidar los temas relevantes para la ciudadanía, como la política, la economía, la salud o la cultura. En Olga se ha podido ver desde la cobertura de las elecciones presidenciales hasta una entrevista a Messi, logrando cautivar a audiencias que previamente consumían medios tradicionales, hacia los que existe un creciente escepticismo.
En sus programas se habla el mismo lenguaje que habla la audiencia, sin el filtro corporativo que suele estar presente en los medios tradicionales
Tanto Olga como Luzu TV se posicionaron en muy poco tiempo como referentes clave del streaming en Argentina. Según cifras auditadas por Kantar Ibope Media (de enero a abril de 2025), Olga acapara el 46% de la inversión publicitaria en streaming, mientras que Luzu TV representa el 26%. Las fórmulas de monetización, no obstante, van más allá de la publicidad e incluyen la suscripción, los pagos directos, el merchandising y los eventos en directo, entre otras.
WATIF y Livo, puntas de lanza del streaming independiente en España
WATIF ya tiene más de un año a sus espaldas. El proyecto, según reza su manifiesto fundacional, nace con “la voluntad de explorar cómo las tendencias de hoy pueden moldear el mañana”. Emilio Doménech, conocido por su cobertura de la política estadounidense y por ser pionero en el uso de nuevos formatos periodísticos, capitanea un equipo milenial y zeta que hace “periodismo con visión de futuro” , alejándose de forma deliberada de la última hora, núcleo duro de los medios tradicionales. En WATIF, que emite los martes y los jueves, de 08:30 a 09:30 horas, no vamos a encontrar un streamer emitiendo desde su habitación, sino una producción profesional y una paleta de invitados de lo más rica y heterogénea. El streaming en directo es tan solo una parte de su estrategia, de la que también forma parte una newsletter, un pódcast y su comunidad, altamente participativa.
Si bien la premisa de Livo en directo es similar a la de WATIF, su ejecución es completamente diferente. Jordi Cruz no es un streamer que ha crecido en plataformas como Twitch, sino un presentador de la televisión clásica en sentido estricto. Su cara evoca la nostalgia inmediata de todos aquellos que crecieron viendo el programa Art Attack. Es precisamente este capital simbólico acumulado durante años de presencia televisiva lo que se convierte en su principal activo. Aunque no cuente con la ventaja competitiva de conocer las dinámicas y lenguajes de YouTube o Twitch, consigue aportar credibilidad, reconocimiento y una conexión emocional. Si de WATIF se puede decir que reinventa el formato, Livo, que emite de lunes a viernes, de 08:00 a 18:00 horas, funciona como un puente entre ambos mundos.
Lo más interesante de las iniciativas españolas es, precisamente, que no han replicado el modelo latinoamericano. Han optado por adaptarlo a las peculiaridades del sector español, que cuenta con un mercado publicitario más maduro y una audiencia con poder adquisitivo más alto.
La hemorragia de audiencia joven: el drama de la televisión lineal
Mientras el streaming independiente celebra su crecimiento, la televisión lineal enfrenta una crisis que ya no puede ignorar, con una caída drástica en el consumo por parte de menores de 35 años. Lo que antes era un hábito cotidiano -sentarse frente al televisor a ver la programación del prime time- se ha convertido en una rareza para las generaciones que han crecido con smartphones en la mano y acceso ilimitado a contenido bajo demanda.
Esta hemorragia de audiencia joven no es un problema menor. Sin renovación de audiencias, la industria televisiva se enfrenta a una amenaza estructural. La publicidad, principal fuente de ingresos para las cadenas generalistas, sigue los ojos de los consumidores. Y esos ojos están cada vez más lejos de la televisión lineal y cada vez más cerca de pantallas digitales, en las que el streaming, en sus múltiples formas, domina el espacio.
El streaming independiente apuntala una amenaza cada vez más difícil de combatir: el cambio de cómo las audiencias jóvenes conciben el propio acto de consumir contenido. Para alguien que ha crecido en el ecosistema de YouTube, TikTok y Twitch la idea de tener que esperar a una hora específica para ver un programa resulta incomprensible, soportar bloques publicitarios de varios minutos es intolerable y no poder interactuar con los creadores en tiempo real se percibe como algo empobrecedor.
Las plataformas de suscripción: el gigante que también tiembla
Las grandes plataformas de suscripción, si bien gozan de una posición más relajada, son conscientes de que tampoco pueden dormirse. La transversalización de su oferta, que ahora se está ampliando hacia los formatos en directo, es la constatación de una necesidad parcialmente insatisfecha: la experiencia de presenciar algo en el momento en que sucede, de ser parte de un evento colectivo, de sentir que tu presencia importa.
Para alguien que ha crecido en el ecosistema de YouTube, TikTok y Twitch tener que esperar a una hora específica para ver un programa resulta incomprensible
Este giro estratégico, en el fondo, revela una incomodidad fundamental: los gigantes del streaming bajo demanda están diseñados, estructural y culturalmente, para un tipo de contenido radicalmente diferente al directo. Su ventaja competitiva siempre ha sido la capacidad de producir series y películas con presupuestos millonarios y calidad cinematográfica.
El streaming en directo, en cambio, premia la autenticidad sobre la producción, la espontaneidad sobre el guion perfecto, la interacción sobre la narrativa cerrada. Es un terreno donde sus recursos económicos y su experiencia acumulada ofrecen menos ventaja competitiva de la que podrían imaginar.
El momento es ahora: desafíos y ventanas de oportunidad
El mercado español presenta desafíos específicos que no deben subestimarse. El primero es la fragmentación del ecosistema digital español. Existe también un desafío regulatorio. La Unión Europea está implementando marcos normativos cada vez más estrictos para las plataformas digitales, con regulaciones sobre contenidos, protección de menores, derechos de autor y publicidad que pueden suponer cargas administrativas y legales significativas. Estas barreras, diseñadas para regular a los gigantes tecnológicos, pueden afectar desproporcionadamente a proyectos emergentes con recursos limitados. El tercer desafío es la monetización. El mercado publicitario español, aunque dinámico, sigue siendo relativamente conservador en su asignación de presupuestos. Convencer a marcas tradicionales de que inviertan en formatos de streaming independiente requiere educar al mercado y demostrar métricas de retorno de inversión convincentes.
El timing de un proyecto en los mercados emergentes es crucial. Entrar demasiado pronto significa invertir recursos en educar un mercado que quizá no esté preparado para absorber la oferta. Entrar demasiado tarde significa encontrar un paisaje ya saturado donde diferenciarse es exponencialmente más difícil. España se encuentra en un punto intermedio óptimo: el mercado ha madurado lo suficiente como para sostener proyectos ambiciosos, pero aún no está tan saturado como para que las oportunidades se hayan cerrado. El éxito (o fracaso) de WATIF y Livo no solo determinará el futuro de estos proyectos específicos. También marcará el camino para otras iniciativas similares que con toda probabilidad surgirán en los próximos años. Si demuestran que el modelo es viable en España, abrirán las compuertas para una oleada de inversión y talento que transformará el panorama mediático español. Si fracasan, enfriarán temporalmente el entusiasmo de inversores y emprendedores, retrasando quizá años la llegada de la revolución del streaming en directo a España.
Contenido relacionado:
- "Carta a los Lectores": "La misión y dimensión del periodismo y su situación actual", por José Francisco Serrano Oceja
- "De las AI Overviews a la caída de Google Discover: una radiografía de la montaña rusa que han vivido los medios en 2025 y retos para 2026", por Clara Soteras
- "Integridad de las noticias en los asistentes de IA. Un estudio internacional de medios públicos': la participación de RTVE", por David Corral Hernández
- "Meta, la prensa y el dopaje de datos: crónica de una victoria judicial con miedo a las represalias", por Carlos del Castillo
- "Trump contra la BBC: la crisis sin precedentes de la institución británica", por Celia Maza
- "La guerra del Pentágono (y la Casa Blanca) contra la prensa", por Andrés Gil
- "Los mensajeros silenciados en Gaza", por Felipe Sahagún
- "La doble crisis: confianza y sostenibilidad del periodismo, por Francisco J. Pérez Latre
- "Los 'seudomedios' ante la deontología periodística", por Luis Núñez Ladevéze
- "Ausencia de canales privados de información 24 horas en España:15 años sin CNN+", por José Ignacio Wert Moreno
- "Las censuras del humor gráfico contemporáneo: violencia judicial, física y empresarial", por Francisco Segado Boj